En la mesa de negociación moderna y estratégica, la presencia de integrantes del equipo debe estar presente acompañando al líder, este hecho significa que existe una unidad funcional con roles complementarios y cada integrante realiza un papel fundamental y apoyo al liderazgo.
El negociador principal, que es el líder, actúa como portavoz, gestiona la comunicación y se centra en los intereses estratégicos.
El integrante analista/experto técnico, aporta datos concretos, evalúa riesgos y valida la información en tiempo real.
El observador, se dedica exclusivamente a leer el lenguaje corporal, las expresiones faciales y las reacciones de la otra parte, identificando qué argumentos funcionan y cuáles no.
El responsable de grabación/secretario, registra acuerdos, concesiones y detalles clave para evitar malentendidos futuros.
¿Por qué es "todo el equipo", estar en la mesa de negociación?
Lo fundamental radica en disponer de una visión integral. Un equipo multidisciplinario permite analizar el problema desde diferentes perspectivas, no solo la comercial, la legal o personal.
Mientras el líder encabeza la conversación, otros miembros del equipo pueden realizar investigaciones, preparar contraargumentos o gestionar la tensión.
La negociación no es un monólogo de una figura prominente, sino un proceso complejo donde la preparación, la diversidad de roles y la cohesión de equipo son los verdaderos factores de éxito.
Hay evidencias recientes, que, en una negociación moderna y estratégica, la integración y participación del equipo generan mejores acuerdos que las individuales, gracias a la combinación de habilidades y la mitigación de sesgos.
El éxito radica en la negociación interna previa (preparación del equipo) y en la coordinación de roles durante la sesión. La importancia del trabajo en equipo, la humildad y la valoración de cada integrante por encima del protagonismo individual fortalece la obtención de mejores resultados.
Lo anterior implica que el éxito de un proyecto, empresa, grupo deportivo, cultural o en la propia política, no depende únicamente de una "estrella", figura destacada o líder, sino del esfuerzo colectivo y el compromiso de todos sus miembros.
El Liderazgo y la Cohesión, se utiliza para destacar que el sacrificio, la lealtad y el carácter de todo el grupo es lo que realmente sostiene los resultados, no solo el talento individual.
La Humildad y Trabajo en Equipo, implica reconocer que nadie es superior y que la "mesa" (el espacio de toma de decisiones o éxito) es compartida. El valor radica en el esfuerzo conjunto.
La Integración Grupal, en dinámicas de grupo, se busca que todos los miembros se sientan parte activa y valorada, evitando que el protagonismo se concentre en una sola persona o en unos pocos.
En la Cuarta Transformación, lo fundamental radica en el proyecto, no en el personaje, en el cambio verdadero no hay figuras, existe todo el equipo.
Y debe recordarse una y otra vez, que el éxito es una construcción colectiva basada en el respeto y la contribución de cada persona.

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