Muchos
actores se empiezan a mover y otros aún no lo hacen oficialmente, buscando ser
los elegidos de los altos mandos para representar al Movimiento Regeneración.
El tablero político en el Estado de México ya comenzó a moverse con fuerza
rumbo a las elecciones municipales de 2027, el movimiento telúrico se sintió en
Texcoco como epicentro inicial, aunque, el verdadero epicentro para un gran
número de analistas y especialistas políticos se encuentra en la Joya de la
Corona del Edomex, el municipio de Ecatepec.
El
movimiento telúrico político que se ha registrado deja perplejos a quienes
pensaban que tenían el poder absoluto, un movimiento que refleja que la
transformación y el cambio verdadero abra de profundizarse de manera clara y
precisa, rompiendo con esquemas políticos tradicionales que de nada ayuda la
transformación.
Una vez
más entra al escenario Ecatepec, que desea desatarse de las amarraduras de
Texcoco y navegar libremente siguiendo los principios, valores, acciones y
programas de un proyecto de nación.
Las piezas
se están acomodando, el reciclo de perfiles y la integración de otros al
movimiento regeneración, ha dado margen a que un proceso democrático,
transparente y confiable empiece a parecer más una repartición anticipada del
poder, donde los ciudadanos quedan al margen de la decisión final.
Tres
dinámicas dominan el proceso que se avecina en 2027, continuidad disfrazada de
reelección, sucesión obligada donde la ley impide repetir, y una tercera vía
donde emergen nuevos actores que buscan colarse en un sistema que
históricamente ha sido cerrado, el problema es que ninguna de estas rutas
responde necesariamente a un interés ciudadano, sino a la lógica del control
político. Aunque el principal factor se encuentra en aquellos personajes
fundadores que regresan Rumbo al 2027, para levantar la mano a un espacio de
representación y/o coadyuvar con el Relevo Generacional buscando una
transformación con cambio verdadero real.
En los
municipios donde hay posibilidad de continuidad, los alcaldes en turno ya
operan con ventaja, estructura, recursos, exposición mediática y control
territorial, lo que convierte la supuesta competencia en una simulación
adelantada, ahí no hay piso parejo, hay continuidad a fuerzas, dejando en el
tintero los principios básicos de una institución política que nació con
grandes fundamentos como: No Robar, No Traicionar y No Mentir, así como no a la
reelección, al nepotismo, al amiguismo, al compadrazgo, por citar una lista de
lo que ya no se puede permitir al interior del movimiento regeneración.
Donde no
hay reelección, la disputa se vuelve más agresiva, más real, más cruda, grupos
internos se fragmentan, operadores se mueven en lo oscuro y figuras externas
buscan irrumpir, no por convicción, sino por oportunidad. Aunque esa figura
destructiva al interior del movimiento – partido desaparece parcialmente, ya
que militantes y simpatizantes no van por un personaje, van por el proyecto.
El movimiento
- partido en el poder mantiene una ventaja evidente en gran parte del estado de
México, pero no es una hegemonía sólida, es una dominancia con grietas, con
conflictos internos y con liderazgos que compiten entre sí más que contra la
oposición. Aunque la tendencia puede cambiar y se está trabajando de manera
ardua en el espacio político parta que así se lleve a cabo la transformación.
En
Ecatepec, el municipio más poblado del país, el escenario es complejo, resurgen
figuras como Fernando Vilchis Contreras junto a nuevos perfiles, todos dentro
del mismo espectro político, lo que convierte la elección en una batalla
interna más que externa.
Todo un grupo desea continuar posesionarse en el poder, si no va una, van otros y otras, todas del mismo grupo político lo que levanta gran malestar entre los electores de morena. Sin embargo, las grietas empiezan aflorar, ya que la percepción de nivel de confianza es muy clara no a la reelección, ni mucho menos al mismo grupo de poder que por tres ocasiones ha mantenido el control de Ecatepec.
El ciudadano, el elector no esta ajeno a lo que sucede al interior de morena y quién pretende tender las redes en el 2027, para lograr beneficios en el 2029.
Se pretende dar continuidad a convenientes pactos, "Donde hay reelección, el poder se queda, donde no, se reparte, y donde hay nuevos actores, se negocia".
En
consecuencia, el Estado de México entra en una fase de alta tensión política,
donde las reglas formales importan menos que las operaciones reales, donde al interior de morena se esta definiendo recuperar los principios del movimiento regeneración y evitar a toda costa que la institución política se divida en grupos y tribus, como sucedió en el PRD donde el poder se movía antes
de que el proceso electoral siquiera comenzará.
El tablero
ya está en juego, las piezas ya se están acomodándose, y aunque oficialmente
nadie es candidato, en los hechos la elección ya empezó, y en esta ocasión la ciudadanía marcará con su preferencia en las encuestas a quien considera conveniente por su capacidad de operar,
movilizar y controlar los designios de morena en Ecatepec.
Porque en el Estado de México, se pretende que las elecciones se ganen en campaña, con piso parejo para todas y todos.












