La premisa de que las grandes batallas políticas se planifican organiza y estratégicamente diseñan para salir airoso es fundamental en el ámbito de la ciencia política y la comunicación electoral.
1. Planificación (El Diagnóstico y la Visión)
Antes de actuar, una campaña política de éxito se requiere:
Diagnóstico de la realidad: Conocer el entorno, las encuestas, la situación sociopolítica y económica, y a los adversarios.
Definición de objetivos: Establecer metas claras, como la captación de votos o el posicionamiento de una marca política, para evitar la improvisación, hacia donde se encamina la administración pública o representabilidad legislativa y quiénes serán los beneficiarios de las acciones, programas, proyectos e iniciativas que se desean implementar, si es a un segmento de la población de manera específica o es a toda la población contribuyendo a mayor bienestar y calidad de vida.
Visión a largo plazo: Determinar hacia dónde va la campaña para alinear todos los esfuerzos hacia un fin común, quienes participan y que estructura o red ciudadana voluntaria está dispuesta a ir en busca de objetivos y metas comunes.
2. Organización (Estructura y Recursos)
La planificación sin organización resulta ineficaz. Esto incluye:
Gestión de recursos escasos: Optimizar tiempo, talento humano y presupuesto (financiero), tres pilares fundamentales donde cada pilar ejerce avances y resultados, siendo el talento humano que sobresale de manera significativa.
Equipo estratégico: Ejercer armonía, confianza y comunicación con un grupo pequeño que comparta ideas, evitando el "pensamiento grupal" destructivo, es la base de avances significativos en la organización, donde la creatividad, armonía y comunicación permite alcanzar resultados palpables a corto y mediano plazo.
Estructuras de campaña: Organizar el trabajo logístico para asegurar la presencia en el territorio y la movilización el día de la elección es vital. Una organización que abre espacios a la participación de la comunidad, que escucha, dialogo, propone y participa brinda un salto cuántico social en la generación de resultados a favor de la población.
3. Estrategia (Acción y Comunicación)
La estrategia es el conjunto de medios para lograr los objetivos:
Estrategia de comunicación: El mensaje debe ser diseñado para generar participación, unidad y fraternidad tocando fibras sensibles.
Adaptación y tácticas: Las estrategias no son estáticas y pueden cambiar según el contexto. Las tácticas son las acciones concretas (por ejemplo, redes sociales, mítines) que ejecutan la estrategia general, pero la fórmula más potente consiste en participación abierta, clara y eficiente, donde hay derechos y obligaciones.
No a la Segmentación: Dividir el público objetivo para personalizar el mensaje y ser más efectivo, es una estrategia errónea en nuestro tiempo, hoy más que nunca hay que ser más humanos, sensibles, objetivos y con voz verdadera, donde toda la población conozca con plenitud el mensaje de transformación.
Las campañas políticas modernas requieren de sistemas más humanos y profesionales para transformar un propósito en una victoria, utilizando información precisa, una estructura organizada y un discurso coherente, donde toda acción, propuesta, sugerencia y señalamiento enriquezca un programa de gobierno emanado de las voces y comentarios de la población. Ser participantes activos y no pasivos marca la diferencia, donde el respeto y la confianza debe prevalecer en cada momento para generar campañas exitosas y gobiernos transformadores.
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