Las aguas de la sucesión en el Edomex empiezan a moverse, no por ser ya tiempos electorales, no por qué exista la necesidad de cambio en la entidad mexiquense, la verdad radica en la desesperación de diversos personajes que empiezan a valorar que su tiempo político se extingue o el que se mueve logra una mejor foto.
Diversas figuras, que ha venido a menos y desea seguir estando en la baraja política del Estado de México, se encuentran nerviosos, frustrados y desesperados ante la marcha inevitable de los tiempos políticos mexiquenses. Históricamente sus aspiraciones de gobernar la entidad han sido constantes, tuvieron la oportunidad de haberlo logrado, pero no pudieron, siendo derrotado o descartados ante sus propios errores, han insistido una y otra vez, pretendiendo dominar la escena política, pero su gran error ha sido el no poder lograr las preferencia y simpatía de los mexiquenses, que los miran con reserva, con desconfianza y con gran temor, y no como un personaje que provoque grandes transformaciones y bienestar con visión humana.
Hay aspirantes eternos a la Gubernatura, que han expresado abiertamente su deseo de gobernar el Estado de México, pero no cuentan con el respaldo de la población que los ven con recelo, con desconfianza y este hecho es un hándicap en contra.
Sus grupos políticos, han conquistado posiciones en diversos espacios territoriales, pero muchos de ellos han decepcionado, han traicionado y han dejado una estela de agravios que la población no olvida.
Quienes aspiren a dar continuidad al proyecto de la "Cuarta Transformación" en la entidad, no solo deben contar con la fuerza política de su grupo, debe disponer de la confianza de la población y no solo de sus subordinados. Para lograr una cercanía con la población deben transformar a su equipo más cercano e iniciar un proceso de acercamiento con la gente casa por casa, barrio por barrio, población por población y región por región, solo así podrá generar la confianza, el apoyo, la solidaridad y armonía que requieren, sobre todo la aceptación. La Política ficción en morena no se practica, la política humana y solidaria es lo de hoy.
En morena los cacicazgos no prevalecen, solo los liderazgos. Mantener la influencia en el Estado de México frente a otros grupos dentro de Morena, será una batalla entre grupos, pero no una conquista por la confianza y empatía de la población, que es lo que más cuenta en la Cuarta Transformación.
Otros aspirantes, se mueven haciendo caravanas con sombreros ajenos, otros generan cabildeos con grupos o corrientes morenistas u otros partidos políticos, mientras que otros, generan puentes, acercamiento, armonía y confianza con la población, logrando simpatías, apoyo y solidaridad.
Quién aspire a la gubernatura 2029 del Edomex, debe obtener el respaldo de la población, ni grupos, ni corrientes, ni sectores, ni corporativismos de distinta especie, podrán encauzar la conciencia de un pueblo mexiquense que es sabio y selecto en las encuestas y las propias elecciones.
Ya se acabaron aquellos tiempos de promesas y más promesas políticas, la población demanda bienestar, crecimiento, desarrollo y armonía social, y solo a través de predicar con el ejemplo y la participación armónica se alcanza el respaldo de la gente.
