martes, 13 de agosto de 2024

Hagamos de Ecatepec un “Oasis de Bienestar” con cambio verdadero y transformación.

 

Foto de archivo

Las utopías impulsadas en la alcaldía de Iztapalapa es un proyecto insignia de un gobierno que pretende la transformación. Se trata de doce utopías en donde se ha construido una infraestructura que ejemplifica la frase de “otro mundo es posible”. Como se menciona en diversos espacios públicos, es un modelo de bienestar integral que combina varios ejes como el urbanismo social, el derecho a la ciudad, la recuperación de lo público y una política de crecimiento humano, atención y solidaridad. Existe la idea de justicia para grupos que han quedado marginados del desarrollo urbano, sin servicios y sin horizonte de un mejor futuro. Se trata de la construcción de espacios donde los sueños, anhelos e ilusiones pueden convertirse en realidad. Con esfuerzo, dedicación y responsabilidad, son espacios donde todo es posible a través de la solidaridad y el respeto. En los próximos años, el Gobierno de la Ciudad de México tiene el compromiso de construir 100 utopías más.  

 

En el caso del Municipio de Ecatepec de Morelos, se tiene considerado que la nueva administración municipal a partir del 2025 implementará en territorio ecatepense cinco “Oasis del Bienestar”, las cuales serán una réplica de las Utopías que se llevan a cabo en la alcaldía de Iztapalapa. 

 

Se pretende que las “Oasis del Bienestar” ofrezcan de forma gratuita diversos servicios como natación, patinaje sobre hielo, skate, sistema de cuidados para mujeres con atenciones psicológicas y jurídicas. Casa para adultos mayores, personas con discapacidad y atención para prevenir los riesgos de las adicciones. En materia de derechos sexuales y reproductivos, habrá casas de la diversidad. 

 

En el rubro cultural habrá talleres de arte, diseño, teatro, funciones de cine, conciertos, además de espacios deportivos para impulsar el deporte y áreas verdes. 

 

El costo de cada Oasis de Bienestar se estima que estará alrededor de 100 millones de pesos y si se pretende construir cinco en el Municipio, se estaría hablando de 500 millones de pesos. 

 

Estos “Oasis del Bienestar” se ha propuesto que se establezcan en la Región de La Cañada, Tulpetlac, Quinta Zona, Ciudad Cuauhtémoc y Ciudad Azteca. 

 

Sin embargo, debe considerarse que los Oasis de Bienestar no solamente deben ofrecer servicios básicos y espacios deportivos, donde se ofrezca atención para adultos mayores, creación artística, tratamiento para las adicciones, salud, cultura y recreación. 

 

Además, debe ser un semillero de artistas, poetas, músicos, cantantes, canta autores, deportistas, escultores, cine comunitario experimental, que brinden a la comunidad, al municipio, al país ya nivel internacional grandes satisfactores por todo que genere.  

  

Sin embargo, en su entorno deberá construirse caminos y senderos seguros para mujeres y para toda la población. Estos caminos y senderos seguros deben contribuir a que la población pueda acceder a estos “Oasis” de manera segura, con el fin de que los asistentes al aprendizaje, preparación, conocimiento, desarrollo humano y trabajo en equipo, donde niños, jóvenes, adultos y adultos mayores se entrelazan para brindar lo mejor de sí a favor de la colectividad. 

 

Estos “Oasis de Bienestar”, deben partir de un presupuesto austero donde la reingeniería financiera sea total. Donde obras como Mexicable sea una opción que permita a la población acceder y movilizarse a esos espacios de conjunción humana, una de las propuestas se encamina en Cd. Cuauhtémoc, donde se encuentra el espacio en la parte alta de esta comunidad, al igual de contar con transporte público pensado para brindar a la población mayor movilidad de manera segura y oportuna. 

 

Los caminos y senderos que lleven a los “Oasis” deben estar enriquecidos con murales que se pinten en fachadas, azoteas y paredes de los vecinos que accedan a que sus casas se conviertan en lienzos para los artistas, provocando que la grisura del territorio se transforme a un color vivo de imágenes vivas. 

  

Cada uno de los “Oasis”, deben ser seguras y accesibles. 

La transformación que se pretende alcanzar con los Oasis es lograr generar una identidad de orgullo y pertenencia que responde a los retos actuales, que el Relevo Generacional que se presente, se realice con pleno respeto y se reconozca los atributos y la magia de cada generación. 

 

El modelo de gobernar de Ecatepec debe estar enfocado en combinar la identidad y redistribuir los recursos mediante una atención integral para el bienestar, construir ciudadanía consciente y humana es la prioridad.  

 

En un mundo lleno de contradicciones, Ecatepec debe resurgir con plenitud marcando diferencia… 

  

Hagamos de Ecatepec una Utopía, un Oasis de Bienestar de cambio verdadero y transformación. 

domingo, 11 de agosto de 2024

Quién no aprende de las derrotas, está condenado a desaparecer, la oposición transita por un camino irreversible.

 


La derrota o la victoria es ineludible e inevitable en cualquier actividad individual, social, política y profesional. No se puede negar ni escapar. Nadie es inmune a ello. No importa lo bueno que sea en su actividad o área de especialización, no hay garantía o inmunidad, todas y todos nos encontramos al final de cuentas entre el éxito o fracaso. 

El fracaso o la derrota, es el sabor amargo, es la decepción, es una frustración que experimenta las personas cuando el resultado no les favorece y para un gran número de ciudadanos, personas o gentes, la derrota es difícil de digerir, soportar y asimilar. En palabras sencillas, el fracaso es el escenario que nadie desea tener. Te aplasta, te lastima profundamente y deja tu ego tan herido que entras en una depresión emocional, si no estas listo a lidear con la derrota. No hay sentimiento peor que haber tocado fondo.  

El fracaso es parte de la vida, al igual que el éxito, el cual es la otra parte de la moneda, donde la satisfacción, la alegría, el sabor a miel de la victoria fortalece el espíritu y genera una sensación de placer y gozo.  

Es imposible vivir sin fallar o acertar, lo fundamental radica el saber asimilar la derrota y el éxito, así como aprender de cada uno de ellos. 

Es aquí donde la reflexión, el análisis y la compresión del resultado es fundamental, solo quienes saben convivir con el éxito y el fracaso serán capaces de afrontar con carácter dos momentos tan opuestos como es la derrota y el triunfo. 

La oposición acostumbrada al influyentismo, los privilegios, al amiguismo, al compadrazgo, el torcer la ley a su favor y la corrupción, navega en el fracaso ante una competencia leal, franca, honesta, caballerosa, debido a que por mucho tiempo han sido incapaces de brillar con luz propia y solo a través de manera artificial y dependiente. 

Después de la elección del 2 de junio, no alcanzan a comprender la derrota obtenida en la gran mayoría de los distritos electorales, sus votos a favor de sus candidatos fueron insuficientes para detener el Plan C, el cual arriba fortalecido para transformar al país con mayoría calificada. Ante la decepcionante derrota recibida por la oposición, llámese PRI, PAN, PRD y Sociedad Civil prianista, solo les queda pelear los espacios plurinominales, concentrando su batalla en obtener espacios representativos a través de medidas leguyeras y sin sentido, ya que por la vía del voto fueron incapaces de obtener resultados positivos.  

La marea rosa, que toma tintes de ser más amarrillo con personajes que desaparecieron al PRD, se encamina al fracaso, ya que no tienen proyecto y lo único que buscan es que sus privilegios no sean tocados, que continue la corrupción, el influyentismo, el amiguismo, el compadrazgo y favoritismo, elementos básicos de su grandeza que añoran que no desaparezca con la cuarta transformación. 

martes, 6 de agosto de 2024

No basta con grados académicos y cursos de capacitación es indispensable dispone de experiencia profesional y laboral para alcanzar el éxito.

 


Es suficiente capacitarse, cuando no tienes experiencia en una actividad productiva o social. La verdad, todo depende de la formación que a través del tiempo hayas tenido, ya que no basta con disponer de grados académicos o cursos de capacitación y sentir que estas listo para afrontar los retos que te depará en el ámbito laboral.  

Este es un tema que en el sector privado y en el sector público, tiene una gran relevancia, ya que se cree que, contando con grados académicos, haber tenido cursos de capacitación y disponer de entusiasmo y empatía es suficiente para salir adelante en el ámbito productivo o social a nivel profesional. Pues la respuesta es “NO”. 

Un factor fundamental es la “Experiencia”, y solamente se obtiene la “experiencia”, aprendiendo, capacitadose, adiestrándose y comprometiéndose con ética y profesionalismo en la actividad encomendada.  

Generalmente, cuando hablamos de experiencia nos referimos a un tipo de conocimiento que tiene que ver con lo procedimental (o sea, cómo hacer algo) y se obtiene a través de la vivencia directa, en lugar de a través del estudio y la abstracción. 

En México y el mundo, la mayoría de las empresas solicitan a sus candidatos un número mínimo de años de experiencia para que puedan postularse a sus vacantes.  

Pero es también importante el hecho de entre más conocimiento, grados académicos y cursos de capacitación dispongas te permite tener ventajas comparativas que sumado con la experiencia que adquieras permitirá disponer de mayores elementos de desarrollo profesional y laboral. No hay que olvidar que la experiencia puede ser negativa o positiva, acumular experiencia sin que esta brinde valor agregado y fortalezca la capacidad de análisis, reflexión y toma de decisiones, no permitirá un desarrollo humano acorde a las necesidades de la institución pública o privada. 

Así, el conocimiento obtenido de esta manera es, un conocimiento “a posteriori”, que se obtiene luego de haber participado en la vivencia real, y no “a priori” como los conocimientos que obtenemos mediante el estudio académico o teórico. La experiencia se obtiene a través de vivencias reales, mientras que la preparación, capacitación y grados académicos no tienen vivencias solo supuestos. No es lo mismo la experiencia laboral y profesional que la sola capacitación y conocimiento teórico. 

De hecho, la palabra experiencia proviene de la voz latina experientia (traducible como “prueba” o “ensayo”), vinculado con peritia (“ser experimentado”) de donde proviene nuestra palabra “pericia”, y también con “experimento”. Así, es común a la hora de decir que alguien posee mucha experiencia decir que “es muy experimentado”. 

Sin embargo, la experiencia no sólo se vincula con los saberes prácticos y aplicables, sino también con la vivencia del mundo (o sea, con experimentar el mundo). Con el paso tiempo tenemos la oportunidad de pasar por situaciones que nos aportan un conocimiento empírico sobre la vida, sobre la condición humana, sobre las emociones, sobre circunstancias que no se palpa en solo el conocimiento. 

Así, al conjunto de lo vivido por una persona, al recorrido particular que hizo y a la huella que todo ello ha dejado en su forma de ser y sus aportaciones profesionales, se deriva a que su participación desde el inicio de su proceso de adquirir experiencia fue a través de circunstancia reales. 

Un estudiante, un académico, un capacitador, podrá compartir su experiencia a los demás, pero no será suficiente, ya que la vivencia real que haya experimentado y el tiempo que tardo en acumular su experiencia no puede trasladarse al capacitado, hasta que este “experimente”, de manera rea la labor encomendada, donde encontrará diversas variables, que, en una capacitación, adiestramiento y grados académicos no podrá sentir ni palpar. 

Es por lo anterior, que la cuarta transformación debe conjuntar la “experiencia” y la capacitación constante de su recurso humano, con el fin de que el personal brinde de manera plena sus capacidades, ya sea adquiridas a través del tiempo y fortalecidas vía la capacitación y grados académicos.